5 de mayo de 2008

Amarga Sobriedad



Quiero inventarme un motivo para alejar este silencio, un motivo que me sirva de escudo en este escandaloso cuento que hemos escrito cuando de la vida se centran las conversaciones.

Definitivamente es en estas etapas de aburrimiento donde concentro mis esfuerzos en ignoradas palabras de sabiduría, me reprocho el estado de letargo donde escondo mis huesos y me dibujo en una ventana empañada. Dibujo mis venas y asumo que la sangre que no se ve está recorriendo mis entrañas, ese reguero de pensamientos que se mueren con el sueño.

Claramente pienso esas personas a las que quiero y no dejo de querer, esa agrupación musical de voces que hacen de la intimidad un rosario de buenos momentos, de vivencias y falencias propias de la juventud, la juventud despreocupada, la juventud socialmente problemática, la juventud que dicen servirá de piso para iniciar el cambio que este país grita. Miro de reojo mis secretos y como estrategia literaria muevo mis labios en un lapicero que me dice donde escribir, que me oculta frases y me endosa esperanzas llenas de café y Marlboro.

Me aburre no poder producir conocimiento alguno, huyo con el afán de la tristeza para empezar a redactar esos textos académicos que la responsabilidad me critica, me detengo en el anden y observo calladamente como se hunden mis pasos para dar vida a un acelerado ritmo de vida, un insaciable deseo de progresar pero que se estanca con la absurda soledad mental. Me desgarra la idea de imaginarme en cinco años como un humano demasiado humano, como un sacristán que bajo el dogma de la fe perdida pretende convencer a otros de la equidad de su mundo; me reservo miles de comentarios cuando de hablar con terceros me encuentro, en algunos casos mi nivel de profundidad se cerca a un mar de conocimiento con dos centímetros de profundidad, con olas que van y vienen pero que no dejan nada, olas que me empujan al ritmo de un segundero acelerado, de un reloj que decide vivir a su modo y no esperarnos en su ritmo.

Me deleito fumando y tomando café para imaginarme en otro escenario, me declaro inconforme con lo que tengo, me declaro víctima de la estupidez y del letargo social, no me quiero sentar a escribir con la intelectualidad de la tercera edad, no quiero dormir con el peso de la inmadurez rascándome la espalda mientras muerdo mi almohada con sueños del pasado. Cansado de andar y andar me dibujo como ese caminante que no tiene rumbo, que en los sueños solo encuentra pesares y que se lastima a sí mismo con cada muela que crece en mi esencia.

Muero en este laberinto lleno de salidas, muero en esta sala donde me trepano los sesos y los envuelvo en una hoja de palma, muero cuando dicen ustedes que estoy en los mejores años de mi vida, muero cuando de esperanzas alimento mis retrogradas escrituras y las delcaro como palabras sabias de un joven escritor. Muero cuando en afiches postales se anuncian cambios en la época, muero porque no he nacido para esta época, concluyo frente al espejo mientras me observo desnudo que he nacido para morir en la era equivocada, me muerdo el ombligo con el hambre de los desaparecidos y solo saboreo sal, esa amarga vitrina donde he dibujado mi esencia, donde dejo que mi carne se queme para poder olfatearla.

Como si fuese un delito me acuso de traidor a las palabras que cuando jóvenes declamamos en fibras de libertad, me he encerrado en una botella, me he lanzado al mar y he dejado que las olas me lleven de un lado a otro sin concretar estado del alma alguno, veo en ese pasillo urbano de la ciudad recorrer los mejores amigos que he cosechado, los veo lejos, los veo observarme mientras les escribo lindos rosarios con mi mirada, veo mi soledad dividida en dos, en la que siento y en la que cosecho.

Me muevo al ritmo de la imaginación para darle matices a esta gris literatura, me escribo para sentirme vivo, me declaro y me dibujo, me amarro los pies a la buena voluntad de los ojos, me dejo seducir por señales de humo, me dejo mover en ese cielo que ustedes denominan madurez, me caigo en un sueño profundo, un sueño donde no he podido despertar, un sueño que no me deja dormir.

Esa ambigüedad que llamamos destino, ese destino que se inventaron los miserables, palabras y palabras, vacíos que sólo se dejan sentir cuando el eco los invade.

AV

4 de mayo de 2008

Santos de Mayo


Desde el Pasado me encuentro mirando rostros que se esparcen en la memoria, se repliegan en un ir y venir de emociones propias de la soledad y el aburrimiento. He dibujado rostros de misericordia en monedas de gran valor, replegado esos deseos de fuga en botellas de alcohol y en paños de agua fría, siempre y bajo los estímulos de la esperanza termino observando los vacíos de las calles, esas profundidades que se asemejan a las cicatrices de la piel.
Hablar de estos meses que han dado inicio me recorre la espina dorsal y me da ese reflejo agudo de lo que es el pasado, ese enero dibujando esperanzas y ese febrero lleno de promesas. Marzo es ese clima violento de prosperidad y abril se sucumbe ante los cadáveres del año anterior, ese mes de decepciones que se etiquetaron en cuadernos y sonrisas. Bajando las escaleras que nos conectan con la realidad nos vimos encontrados en un juego federal, en un mensaje lleno de política y una noche llena de propuestas.
El aburrimiento me somete a las ideas abstractas de la adolescencia, me sumerge en la soledad de la habitación y con el tiempo perdido como testigo me abriga en un pensamiento existencialista y lleno de pecado. Desde hace dos días he iniciado en Youtube una linda amistad con el pasado. Me he regresado a la esperanza perdida de los ochenta y viendo vídeos musicales he revivido esa historia basada en sentimientos y nostálgicas especulaciones, he logrado conectar mi soledad llena de pecado y ansiosa de vida y la he dibujado con esas notas musicales que en los ochenta se entonaban en búsqueda de la paz, el amor y el libre desarrollo de la personalidad.
Ese protagonismo de bajo presupuesto que nos hace vulnerables a la historia, que nos tiene en su juego perverso de la nostalgia y la memoria, que nos ahoga en el importaculismo de la generación que cumple cuarenta hoy, que nos heredó miles de historias que apenas en pleno siglo XXI logramos entender. La generación que nos regaló los grandes artistas de la música, la generación de Mecano, la generación depresiva, esos santos que anhelamos hoy en día.
Tal es el aburrimiento que me he detonado una aspirina de sedentarismo en la espina dorsal, me he postrado en un fin de semana en el que el dinero brilla por su ausencia y las ideas se fueron de vacaciones, un aburrimiento lleno de motivos y ausente de sentidos, de esperanzas, de miradas cotidianas que se ven estancadas por un clima absurdo y propio del cine Alemán.
Mientras la lluvia sigue recorriendo las calles solas de mi ciudad, mientras mi piel se esconde en el calor de unas sábanas sin hogar, mientras mi mirada se estanca en el pasado y brinda una amistad con youtube, mientras mi soledad se comparte con mi mascota, mientras le soy fiel al hambre y le escribo a los ingratos, mientras siga en esta oda llena de ciclos y festines es que me rindo al aburrimiento y le entrego los mejores años de mi vida.
Años para seguir cultivando fines de semanas como este.

AV

28 de abril de 2008

Desde la Ventana


Derechos de Autor - La Imagen ha sido tomada de: MONART DRAWING SCHOOL May 5 - June 30 Youth Gallery
Desde la ventana es que se siente ese aire extraño que nos da la señal de ese algo que ha regresado para quedarse, ese algo que en nuestro diario vivir no es más que una simple y pasajera sensación de querer vivir de largo, señales que se nos enmudecen en el seco de los labios, en esa saliva que no tragamos ni que tampoco expulsamos.

Desde nuestra no mencionada condición de anónimo es que nos sumergimos en los nervios y jugamos a serle infiel a la vida, donde no preguntamos el nombre ni ofrendamos a los sabios para saber que lo que pensamos se aleja de toda realidad, se sumerge en notas suicidas que no nos ofrecen si quiera un segundo de paz interior. Donde deseamos comernos en un suave ejercicio de sadomasoquismo, donde nos aferramos a la esperanza y con una letra doble nos orientamos a una lectura de hechos insignificantes y vagos, perdemos para poder jugar a ser victimas y bajo esa condición poder entregarnos a la imaginación.

Desde la ventana suspiramos ese vacío que llamamos calle, ese lugar que habitamos desde la distancia, donde nos encontramos en miradas, donde nos encerramos en el marco de la casa, esa esquina que reflejamos y rezamos para que se quiebre en un canto melodramático.

Como un inválido anhelamos salir, caminar, recoger los pasos o simplemente sentarnos en otra ventana para hablar de más, dejar salir esa verborrea que nos identifica como jóvenes. Nos igualamos con la costumbre de adivinar el nombre de esos sujetos que caminan con afán, nos amarramos al pensamiento y lo dejamos salir como un gas que no aguantamos en la intimidad. Cocinamos recuerdos y los sasonamos con elegancia, le damos ese giro oculto que la misma casa tiene cuando no la habitamos, cuando no le pertenecemos.

Seguiremos siendo observadores que quieren ser observados.
AV

21 de abril de 2008

A Lo Natural


Quiero rendir un homenaje a la tierra con este post, sí, según el Discovery Chanel y NatGeo esta semana es la semana verde, o semana de la tierra. Semana en la que estas dos redes de televisión transmiten especiales y documentales alusivos no solo a la caracterización y origen del planeta sino además sobre especiales de destrucción masiva y proyección futurista (apocalíptica) de las condiciones ambientales de la raza humana y su entorno, todo en un solo escenario de motivación y complot para mejorar las condiciones del calentamiento Global, la caza indiscriminada de especies salvajes, la gran mayoría de ellas en vía de extinción, el mal uso de la basura y el mal ordenamiento de las ciudades y territorios ocasionando variaciones en los mares, ríos y lagos.

Esa contaminación auditiva y visual que nos inunda en las calles, que nos somete a cambios fuertes en la identidad, esa contaminación que se convierte en modo de vida en los callejones sin salida que nos inventamos en el pasar de la rutina, basura emocional, basura espiritual, basura medieval al fin y al cabo. Avanzamos al ritmo del tercer mundo, nos enajenamos con las curiosidades de los países desarrollados e inclusive nos entregamos a los vicios de las calles, ese caminar pausado y temeroso que nos promete en tiempos electorales esa consigna que dicen es "la cultura ciudadana". Esa premisa que repudiamos en la casa y en la escuela, que nos la metieron por los ojos en los noventa y que hoy en pleno decenio nuevo llamamos reciclaje, pero es que si vamos a reciclar debemos por empezar a reciclar esos malos sentimientos y odios guardados que en reciclar papeles, cartón y botellas.

Hay ciertos empaques o bolsas plásticas que según el color nos indican donde se deben botar los desperdicios que diariamente mal implementamos, así y todo, confundimos el cartón y el icopor con el color del basurero donde debemos de arrojarlo para poder reciclar, finalmente en este asunto voluntad hay y mucha, pero educación y conciencia poca, es decir, decidimos reciclar y ahorrar agua cada vez que una campaña de prevención o imposición política nos lo exige, pero en estos laboratorios sociales se nos olvida colocar alguna bolsa plástica que de determinado color nos enseñe a reciclar esa intolerancia y ese rencor que llevamos en los bolsillos, o por lo menos innovar con algún artilugio que al igual que en los automotores, nos regule el CO2 que sacamos de nuestro cuerpo, para el caso de nosotros los mortales, el CO2 (Conciencia Doblemente Oxidada) se repliega como virus por los espacios del hogar hasta inunda escuelas, parques y lo más absurdo de todo, los semáforos.

Reciclemos la pobreza, Reciclemos el hambre, reciclemos todos los esfuerzos para sembrar amapola o promover espectáculos humanos en circos legislativos, tratemos que nuestra conciencia se disperse un tiempo y como gota de agua ayude a nacer un río de tolerancia y respeto, un mínimo de amor y sentido de pertenencia, para que los tratados internacionales promovidos por la ONU y UNESCO se dediquen a rifar anchetas y no a mendigar protestas.

Al fin y al cabo todo este mundo color rosa o este imaginario de la Paz Perpetua que promovemos en Blogs, Murales, Graffitis, Caricaturas, Literatura y Academias sociales no se quede como un cliché o un espasmo de pasión secular, sino que se determine como el modelo de Statu Quo que se debe dictar en las escuelas básicas primaria y fortalecer en los escenarios de la educación media y superior, ahora bien, todo nace como un modelo de consumo y producido, un modo de vida y no como un reglamento o un fisco normativo. Quisiera en estos momentos que esta semana de la tierra tuviese el protagonismo que merece y no ese anónimo rol de documental que asume en la programación de las dos principales redes mundiales de TV.

Absurdamente me siento a escribir este post como tributo a GAIA, como un breve homenaje a esta semana verde que se promueve en algunos canales de tv, lastimosamente se y estoy convencido que las necesidades ante este tema se rezan en otro tipo de movimientismos y no estos espacios de reproducción intelectual, es decir, donde logramos es escribir cosas que ya sabemos pero no movilizar a los lerdos que ya conocemos. Espero lograr algo con este sencillo escrito, si quiera una crítica negativa, pero moverle el traste a algún desprevenido.

Suerte y que sigan su rumbo.

AV

16 de abril de 2008

Juegos Nocturnos


De como olvidar y no desvalecer en el intento, de como almorzar sin quedar hambriento, de como sobrevivir a uno mismo sin arriesgar el talento, eso y muchas cosas más son las que en esta temporada de sube y baja me han dado de qué pensar. Sigo viendome en reflejos de caos y mutilaciones llenas de espejismos, lo pienso así porque ahora que me siento en el Blog rememoro las andanzas de mi juventud en extasis y la ignoro por completo.


He vuelto con mis pasos a mis razones y radicalidades, dejo de mirar el futuro como juego de poquer y lo asumo mejor como una ruleta, lo observo, lo apuesto, lo critico, lo dejo en vilo, lo dibujo en las noches y de día me pregunto si sigo o no. He regresado con mi novia, ya es la segunda vez que me termina y la segunda que volvemos.

Un ambiente de inconsistencias me rumora lo delicado que es esto del amor, lo dejo replegado en mi piel y cuando vuelvo de noche, lo utilizo como vitamina. Es a decir verdad esa vitamina que me calma la feroz costumbre de caminar, ahora me acomodo con calma, me acomodo a los hechos pero comienzo a festejar un ambiente de incertidumbre y malas costumbres.


He deseado volver el tiempo atrás y apegarme a los vicios de la locura, pero mis sueños me despiertan despejándome de toda duda. Me acomodo en la silla y frente al computador dispongo mis letras, las dibujo con miedo, pero recuerdo en ese instante que es la noche lo que hace que sepamos la existencia de la luna, y no la ciencia.


Seguramente se viene retos propios de mi dignidad, ahora son otros tiempos y otros personajes, son nuevas historias y nuevos romances, me entrego a la curiosidad sin caer el sucio juego de la Vanidad. Julieta comienza a crecer, ya es una gatita adolescente, muy bella ,muy linda, muy de la casa, muy Vargas. Nocturno florece y de poco en poco comienza a cesar la horrible noche. Nuevos retos y nuevas temporadas, nuevas razones para existir, nuevas condiciones para enamorarnos y regalarnos.


Anoche con un exceso de fantasia empecé a pensarme como sujeto indefinido, intentar verme como un niño perdido o un forastero no identificado, en ese orden de mentiras entrevisté mi pensamiento y mi ausencia se tornó en primer plano, se dejó identificar por la malicia que llevo en la derecha, donde cobijo mis guantes con aguas saladas. Con la profundidad del caso, vigilé mi extraña esencia y la caractericé en un juego de roles, me dije mi nombre, me enseñé a correr, me dejé llevar.

En esa faceta de juglares y malabares caminaba sin opinar o sin señalar, me observaba y trataba de conocerme, en definidas facetas vi como mis vicios y mis emociones se fragmentaban en gestos y palabras sacadas de un desorden de cotidianidad. Muchas censuras se cerraron en mi nostalgia, muchas leyes superaron mi desorden, pero mi ingenua presencia se acomodaba a lo escrito, a lo dibujado, a lo imaginado.


Me senté a pensarme, a cuestionarme. A darme cuenta que en cinco años llego a los treinta, que en cinco años pienso tener hijos, que en cinco años debo empezar a acercarme al Ministerio. Me dije lo difícil y esporádico que ha sido el tiempo que he dejado entre sábanas, esa relación fructífera con los apellidos y senos de mi pasado.


En esta osada jungla de paz me retiro a vigilar mi conciente, lo penetro con un silbido felino y dejo en el duelo del hogar los retos de mi nuevo hogar. Finalmente, este gato si sirvió.


AV



8 de abril de 2008

Gato de Abril


No me reportaba desde tiempo atrás sin razón alguna, de hecho me había distanciado severamente del ejercicio del escribir, me dedico nuevamente a otra de mis pasiones, a la producción cultural, y es que es en este mes de abril que las cosas se me están dando nuevamente en la arena laboral, con tropiezos y amagues lentos pero fijos, resultados creíbles e inclusive admirables. No me dejaba sentir en este blog porque quizás consideré ese espacio virtual como un agente muerto de cambio, un espacio de muerte y cenizas, una página virtual de emociones que se hecha de menos, de fotos y artilugios propios de la memoria; me resbalaba en la ingratitud, dejaba a un lado mi ejercicio del escribir por dedicarme al de la producción cultural, equilibrio al fin y al cabo.

Es duro darnos cuenta que las razones que nos obligan a escribir son en la mayoría de los casos razones negativas y llenas de dolor, algunas más venenosas o lujuriosas que otras. Me prometí escribir un post sobre el Gaticidio que se está desarrollando en mi pueblo natal, me prometí escribir un post sobre el cambio de generación en mi entorno, me prometí protestar sobre malos manejos y entendidos que se datan en mi tierra, inclusive alguna vez mencioné escribir algo sobre el libro maldito aquel, lastimosamente pudo más el silencio y la indiferencia que el qué hacer literario, pudo más la mediocridad y la pereza que la lucha y la protesta, me pudo la cama y no la pasión, me pudo el tiempo perdido que las letras perdidas, definitivamente dejé pasar muchas cosas que debieron ser escritas, pero ya no puedo llorar por las letras perdidas.

Siento que en este ejercicio hipócrita de escribir emociones me enredo en la columna principal de la inspiración, no puedo decir que me inspiro en melodías o hechos, no, me inspiro en tragedias y melancolías, prefiero ser protagonista de un melodrama de corin tellado que de una tragedia de Shakespeare, prefiero escribir las urbanidades de la televisión que dramatizar lo rural de la literatura colombiana. En fin, en ocasiones me dedico a escribir lo que se me ocurra y dejo publicar lo primero que salga, para esta ocasión no puedo hacer ello sino más bien editar y censurar todo aquello que me salga de primera mano. Palabras más palabras menos, mi novia me dejó.

Sí, me dejó porque le fallé, me dejó porque dice que cometí el pecado capital, porque le irrespeté y le negué palabras o explicaciones. En estos casos es donde yo discuto el rol femenino de la disputa y dejo entre dicho la capacidad de asombro y escucha que tienen las mujeres, por más señales de tránsito o iluminarías que uno como interlocutor imponga en la conversación, ellas, las mujeres no se hallan en disposición de escuchar todo aquello que uno tiene por decir, sino que prefieren censurarnos y alejarse de nuestro derecho a replica. Pues bien, me uno a los mentados caballeros que como yo han dejado en la expectativa la capacidad de explicar y argumentar lo que para ellas es un error o una falta de respeto y que para nosotros no es más que una mal interpretación de unos hechos o sucesos.

Además de ello, en este abril de lluvias y soles he reducido mi capacidad de ocio al 50% de rendimiento dejando en vela mi potencial espíritu emprendedor y de líder natural que dicen que soy. Me he dejado llevar por el amor al prójimo y he retomado ciertas labores que meses atrás veía extinguirse en mi currículum Vitae, si bien las cosas no están para celebrar, por lo menos puedo festejar ciertos logros profesionales que debía haber celebrado años atrás. Nocturno ha regresado, he logrado canalizar los esfuerzos en esa extraña pero mutable capacidad que tengo de hacer amigos y compañeros de trabajo a cambio de espacios de integración y liderazgo profesional, he balanceado mi cabeza y mi cuerpo con ese pedazo de carne que denominamos cuello y lo he lanzado al frente de mis inoportunas ideas de cambio y progreso.

No reviso mis ocios virtuales desde el mes pasado, sólo hasta este incidente me entrego al acto virtual de reportarle a mis ingratos y olvidados seres virtuales, le doy la vuelta a mi top 10 de blogs y leo lo mismo de siempre, con uno que otro que publica más seguido. Miro mis cuentos y los veo pálidos y vacíos de lectores, las apuestas en fútbol las abandoné por un par de fechas y eso ya me bajó considerablemente en la clasificación general. Leo las noticias de Izquierda y miro en los reportajes de la derecha el equilibrio, busco el equilibrio político de la realidad mundial, me decepciono de los resultados de mi Nacional del alma en el rentado colombiano, miro la copa libertadores y me resigno con los golpes de mi River, en fin. Ha sido un mes largo y mudo pero donde he sentido muchas emociones mezcladas con sensaciones de cambio, ahora inicio la re edición del capítulo 2 de mi libro, de ese texto maldito del cual algún día les daré informes.

Retomaré mis viejas andanzas y trataré de salvar la patria con mi cachetona, pero dudo que ella se halle en disposición de buena escucha y razón, por ahora les brindo una copa de aguardiente y nos seguiremos leyendo por estos lares.

Hasta entonces.

AV

18 de marzo de 2008

Legendario Silencio

Image © Carolyn Edwards

Escucharse, dejarse latir en una ola desprevenida, dejarse empujar por la curiosidad, ser gota de agua en un vaso de aceite, ser un suspiro en el cansancio de un niño, ser un arma de destrucción masiva en un jardín, ser un joven revolucionario en una comunidad patriarcal, ser una esperanza en la voz de los olvidados, la memoria del huérfano, la lágrima de la madre, el tesoro de la viuda, el azúcar en la miel, esa dulzura que todos anhelamos sin saber nada, sin discriminar sueños o atajos en aquellos vacíos de la conciencia, de la nefasta experiencia que datamos del ayer, todo un misterio para relacionarnos.

Una sombra camina buscando dueño, la tierra del nunca jamás ha dejado abiertas las inscripciones a huérfanos y mal nacidos, la vida dice que gira sin darse oportunidad de volver, las becas para el consulado de la negación están a disposición de viejos amargados y mujeres recién desfloradas, al menos no quedan concursos de identidad y rifas de personalidad, todo se divide entre hacer y festejar, entre tamales de aquí y galletas del allá. Todas esas caricias que se dejaron en el vaivén de la soledad, de la rueda de la fortuna en el país de los desafortunados, esa bola de cristal que penetra en el tiempo y decide por nuestro futuro.

En el ayer se dejaron marcas que sobrepasaron los egos de la piel, esos poros que sudan a diestra de la noche, que se dejan seducir por sábanas hoteleras y espumas de un jabón en polvo. Negaciones de la soledad, que va, todo es un error, un acertijo de poetas vs hechiceros.
Cada mañana sale una flor para dar alimento a una abeja desamparada, cada mañana un automóvil da de comer a un agente de tránsito, cada horario se entrega a los principios de la fe, para algunos es el camino al reino de los cielos, para otros es la vía más corta al perdón de los pecados y la santa sede, en otros tiempos dicen es el recorrido de los reyes y los pastores, es el belén del niño recién nacido, todos juntos, ayer o mañana coinciden en el imaginario de los feligreses, una temporada en el más acá para seguir invocando a aquel que reside a diestra de todopoderoso del más allá, la diferencia del azar, toda una historia dividida según los testamentos.

Hemos sido testigos de funerales importantes a pesar que no asistimos a ellos, hemos visto a la coalición humana luchar contra los aliados humanos, hemos observado en el caer de la desgracia el desayuno de los heridos sobre la cruz internacional, sobre el tapete de la primavera vemos los fusiles del corredor europeo, dividimos la historia con cortinas de hierro, lavamos conciencias con democracias militarizadas, así y todo, seguimos pensando en dos testamentos, en una semana particular y un diciembre como clausura a la fe de la primavera perdida. Cada mañana esa flor que da de comer a la abeja se resigna por el llanto de las madres, no importa si es mayo o septiembre, si el sur o el norte, es solo el real hedor de la sangre hecha fe, es la piel gritando por un nuevo ego que le seduzca en esos hoteles de la noche, esa mirada que decide por nosotros en bolas y cristales, esa ola desprevenida que nos aloja en su espuma, nos muerde contra la orilla y nos sacude con rabia.

No dejemos escapar más suspiros infantiles en juegos rudos y democráticos, esa comunidad patriarcal que nos robó la esperanza de creer, el poder de elegir y ser testigos, no de funerales sino de banderas unidas en libros y testimonios y no en testamentos y libretas.

Somos el olvido de los huérfanos, el dolor de los poetas, la revolución de la madre y la viuda, la venganza del tiempo, la cicatriz de la iglesia y la conciencia del desamparado, somos asfalto en tribunas y callejones, somos la piel del conquistador y la lanza del defensor, somos hijos de esta tierra prometida, el vil ejemplo de Caín construyendo ciudad a costa de la envidia, de Abel construyendo familia a costa del destierro de su hermano, los hijos de la primera generación.

Somos ese silencio que lo ha visto todo en la historia, ese silencio que adopta gritos a cambio de esperanzas y canciones, somos ese misterio que no nos permite evolucionar.

AV.

17 de marzo de 2008

Juan Lennon



Vimos una demostración de afecto y reflexión, un suspiro hecho música y misericordia con los violentos, vimos el pasado domingo una estreches de lamentos a ritmo de guitarras y voces internacionales. Bajo el puente internacional Simón Bolívar aplaudían miles de manos las letras de unos pocos, era un grito eufórico de alegría sedienta de paz, reclamándole al gobierno una mejor vocación de servicio para con sus vecinos, todo ello y bajo la lupa de los medios de comunicación se logró hacer real un intento de Música para la paz, una versión latinoamericana del ´Live´ que bajo el liderazgo de Bono se ha desarrollado en las principales plazas del mundo, ya sea para gritar en voz de protesta para la paz, la pobreza de África, el calentamiento global, la deuda externa o el simple hecho de unirse para la alegría de los pueblos, en este caso, la frontera colombo-venezolana sirvió de escenario para un proyecto de labor social en artistas latinos.

El proyecto de pacificación mundial como elemento de protesta surge en el revoltoso y amado gesto de John Lennon cuando quiso hacer el amor y no la guerra junto a su nipona Yoko Ono, juntos en una cama protestando contra la guerra de Vietnam, asimismo Bono retomó el ejemplar rollo con el Live AID para ayudar a los más necesitados, inclusive hoy en nuestros tiempo Shakira está organizando el LIVE Latinamerica que será de simultanea exposición en las cinco principales ciudades del hemisferio para protestar (y recoger fondos) para la acción social y ayuda a la pobreza, producto de la fundación ALAS.

Con esto no busco tachar las altruistas acciones de Juanes en Colombia con el asunto del conflicto diplomático del país, pero sí dejar en tela de juicio las mediáticas acciones de los inversionistas privados con este escenario como telón de fondo, sirve el concierto, pero ¿la política?, ¿será necesaria una acción musical de los políticos para reivindicar programas sociales? En nuestro afán por la paz hemos olvidado otro tipo de acciones sociales de igual importancia pero no con el mismo despliegue de los medios, resultado de una propaganda comercial como lo es el nombre Juanes, o apellidos como Vives, Bosé, Sanz, Montaner y el mismísimo Juan Luís. Shakira brilló por su ausencia, pero es que ella ya está desde finales de 2007 preparando este multi concierto con la participación incondicional de U2 y Madonna, de Calamaro y Soda Stereo, la brillantes de Maná y la imperiosa inversión de los magnates como Gates, Slim y Santodomingo.

Juanes ahora se anota un nuevo gol en su carrera como gestor social y músico, intelectual quizás, pero estaremos esperando la hora en que otro tipo de actores sociales le tomen en serio estas acciones costosas y simbólicas. Algún medio lo comparó con el liderazgo de Bono, la misma fama y el mismo amor por los menos favorecidos, ese mismo medio se encargó de registrar todo el concierto sin interrupción a comparación de los demás que simplemente cubrieron el despliegue musical. Ese mismo medio nacional registró las palabras del artista en su rueda de prensa y lo valoraban como el John Lennon de Colombia por sus iniciativas de música y Paz.
Nos enorgullecemos de personajes como este: ¡Viva la madre que le parió! Como dijo Bosé en la tarima, ahora bien, viva todas nuestras madres para que continuemos esa senda de liderazgo y trabajo por la paz, como siempre lo hemos hecho con la diferencia que esas grandes empresas privadas no destinan dineros a esos ciudadanos anónimos que sí lideran iniciativas más locales y más reales, que duran años preparando proyectos y no una semana como la fama lo simplifica.

No desmeritemos las acciones de los famosos sino, las acciones y el oportunismo de los inversionistas, ya va siendo hora de que esas grandes empresas donen dineros incondicionales a proyectos juveniles o ciudadanos de labor social y cultural, y no solo a grandes estrellas de la farándula internacional.

Felicitaciones a todos, se logró el objetivo: Integrar a los colombianos con los venezolanos, ahora ¿cuál es el paso a seguir?, otra cosa, la calidad del concierto desde lo musical dejó mucho que desear, ¿será improvisación o coincidencias de lo simple?

Seguiremos esperando.

AV.

15 de marzo de 2008

Vale Más que Menos



Nada es más valioso que caer en la cuenta de la ingratitud literaria con la que he domado herencias y herejes, con la que he dado la vuelta al mundo en ochenta suspiros e inclusive con la que he mal criado los deseos de progreso y rebelión literaria. Rato es poco lo que llevo de no sentarme con el juicio de la horca y escribirle a mi pueblo lindo mi gente bella, aunque a decir verdad tengo también un para de reclamos interesantes: 1) La caja de mensajes es para que dejen mensajes... no para adornar al blog. 2) Hace rato que nadie deja un comentario en lo que escribo lo cual me lleva a pensar que ha nadie le interesa/importa/incumbe lo que escribo así que pues como que el blog no está dando frutos y pos mejor dejarlo derretir en las mieles de la descarada ignorancia que en el calor de la cobarde intelectualidad, pilas... porque cagada con este servidor no darle ánimos para seguir escribiendo.


Este post lo dedico a la nada. Lo dedico a esos ratos de pajazos mentales en los que creemos que el mundo puede ser mejor, esos ratos en los que le damos una oportunidad a la vida y nos engañamos a nosotros mismos creyéndonos el cuento de que Chávez va a cambiar, o de que el gobierno no le va a cobrar impuestos a Juanes por lo del concierto, como si no fuera un papayaso para las arcas de la desnutrida y mal pagada DIAN.

Como venía exponiendo y en este desorden de ideas, este post lo dedico a la nada, lo dedico a todas esas ocurrencias que desde el más acá me han acontecido; lo más novedoso del asunto es que he retomado mi labor de escribano (Antiguamente, se llamaba escribano al que por oficio público estaba autorizado para dar fe de las escrituras y demás actos que se desarrollaban ante él) a costa de silenciosos recuerdos, de ese reguero de noticias he logrado abstraer de lo más profundo de mi grisácea conciencia la paz que necesitaba para empezar la semana patriarcal con la re edición de mi primera novela.


Sí, en tiempos donde el dinero no importaba, donde las universidad era una novedad y donde la compañía sexual llegaba como por arte de magia y no había que trasnocharse en pensar en el proceso de cortejo a la dama, escribí con ahínco y desprevenida vanidad mi primera novela literaria, novela que como expuse en el post anterior no es nada normal pues con ella llegaron las mil y una noches de infelicidad, sucesos que les expondré en un post dedicado exclusivamente a su narrativa, lo valido en todo esto es que retomé el libro después de huírle durante casi nueve años y con toda la masculinidad y hombría del poeta me he enfrentado a los demonios y cascarones de la historia oscura que he parido. También he presenciado como ejercicio de la ingratitud sucesos un poco graciosos o extraños que no recuerdo en este momento pero que sé les escribiré otro día.


Quiero retomar esto del blog con toda pero para ello requiero de sus exigentes comentarios y aportes mis queridos lectores... de hecho hace como una semana publiqué un nuevo cuento, para esta ocasión uno demasiado breve, en el blog de cuentos de confianza, espero lo lean y lo comenten partida de ingratos.


Me metí en esa huevon+d+ del libro de las caras y con más asombro que retorno me he dejado persuadir por sus cositas y maricadit+s pero todo en un ambiente familiar y de camaradería, en un ambiente lejano y absuelto de análisis políticos o económicos, pues no me importa si el libro de las caras es un proyecto de dominación global virtual al mejor estilo de Pinky y Cerebro, lo único es que me ha servido para pasar el rato mirando pendejadas y haciendo otras más.


Julieta esta creciendo y con creces, ya empezó a hacer daños y a romper los artefactos de confianza y apego de mi madre, obviamente la gata no se deja atrapar por doña Miryam porque si no le va mal... pero en ese lindo mundo de la crianza y el crecimiento la gata ha aprendido a repartir sus afectos con todos los que pernoctamos en el hogar, pero eso sí no deja dormir cuando de jugar se trata, la maldita ya ha cogido las malas mañas de despertarlo a uno para que le alimente, de morderle a uno a las 5 AM para que le de el desayuno, de halarle la cobija de uno para que no se duerma y le de a comida. Muy linda la minina, pero que minina!!


Finalmente les comento que están iniciando tiempos oscuros, tiempos de desorden y caos en el hogar Vargas Salcedo, sólo las mañas y ternuras de la Julieta sirven de cortina de humo pero entre nos, las cosas están peludas. No mas.


hasta la próxima.


AV

14 de marzo de 2008

Mi Primera Cana



Ultimamente me estoy dedicando a otros oficios que desde hace rato no me dedicaba, sin embargo y con el paso de los meses, días y horas mi cabello ha sido arrastrado por el mudo pero letal visto bueno de la experiencia: Me ha salido una cana bella y frondosa en mi cabello en contra de mi voluntad.

Hace mucho tiempo no me reporto en la web con un buen criterio literario, ni con algún reporte mensual o diario de actividades que suelen ocurrir en la uretra de la nostalgia, sin embargo, este acontecimiento lo utilizo como excusa para interpelar ante los ingratos mi condición de ser vivo, de adolescente en proceso de salida.

La semana pasada inicié nuevamente el ejercicio de sentarme a escribir, pues he dado fin a la sequía orgánica del arte de escribir y dejando lo viceral a un lado me he colocado en la tarea de re - editar y re - escribir mi primer libro, se trata de El Soñar de los Caminantes, aquella novela primípara en los pasos iniciales de mi rol y profesión como artista, intelectual y escritor joven. Recuerdo que con el primer capítulo de esa obra gané el concurso de cuento de El Tiempo del año 2000, viajé a Medellín al encuentro nacional de Toma la Palabra, en fin, tiempos aquellos. Pero no todo es de ganacias y palceres, resulta que ese libro es a mi criterio El Libro Maldito, esa obra está llena de incidencias y sucesos malucos que en un post particular se los redactaré.

Comentando sobre la aparición de mi primera cana asumo el incidente como una excusa coqueta y bella para decir que ahora sí puedo echarme una canita al aire y no me pueden reprochar ni reclamar juicio alguno, de hecho puedo decir que estaba desprevenido y me tocó asumirlo con calma.
Intento recordar o identificar a ese algo o a ese alguién que se considere culpable de las circusntancias que motivaron a mi organismo a dar a luz a mi primera cana, a ese delgado y bello cabello blanco que me baila de un lado a otro en un mundo oscuro y castaño de cabellos asombrados por el diferente y particular cabello blanco. Pensaría que son las condiciones de la vida, o los amores exigentes y taciturnos, o los sufridos pero amados procesos de nocturno, o los estudiantes, o el trabajo, en fin.
Cuando me salga la segunda cana si comienzo a preocuparme, ahí si pongo alerta naranja a mi organismo y grito con aire de independencia el acontecimiento como una metamorfosis propia de los Vargas, por ahora solo me dedico a reirme y burlarme de mí mismo.
Espero poder retomar nuevamente mis acciones en este blog y darles de que leer. Se acerca la Feria del Libro de Bogotá.
La de la Foto es Julieta, mi niña consentida.
Hasta entonces.
AV