4 de marzo de 2008

¿Bienestar?

Hablar de Bienestar en Colombia nos cierra el terma de conversación en un par de brindis, nos envuelve en un silencio nostálgico y melancólico que nos repite entonces distintos la masacre hecha verbo, esa ausencia de vida en nuestros espacios de intimidad, aquella ausencia de inspiración para vivir. Hace mucho no me siento a escribir en el Blog, quizás por una falta tremenda de inspiración, seguramente me está dando el mal del Cuajinais, espero que no sea cierto, lo que si es cierto es que retomo el habito de la escritura con pereza de lectura por un incidente que se me informó el pasado domingo en medio del descanso de mi hogar.

Paseaba de canal en canal hasta aterrizar en Caracol TV, allí y con el morbo servido a la orden del día comencé a ver el magazín “Séptimo Día”, magazín que alimentado por la excelente investigación punitiva y de prensa pálida dejó al descubierto de la tele audiencia nacional y quizás uno que otro desprevenido como sucedió en mi caso particular, el desastroso morbo y parranda de corruptos que maneja y trabaja en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ICBF. Si hay algo que no concibo es que la cojan con y/o contra los niños, no tolero de ninguna manera un abuso o cualquier clase de engaño a estas criaturas propias de la inocencia, ser víctimas de la corruptela y malas prácticas de funcionarios que pretenden lucrarse no solo explotando a parejas necesitadas de un hijo sino, a los mismos niños. Casos como los que se expusieron en el programa Dominical, me recuerdan el problema sociocultural aislado que se nos cimienta en la instituciones del país, y es más preocupante por no decir humillante que la directora del ICBF en entrevista en Caracol TV decida ampararse en la ley de protección a funcionarios públicos para no dar declaración sobre la corrupción de los empleados del instituto, cuando es bien sabido que la ley de protección al menor está por encima de toda normatividad o legislación existente en el mundo.

Para colmo, los funcionarios hallados culpables de chantaje, extorsión, concierno para delinquir y tráfico de niños no fueron juzgados penalmente sino, simplemente expuestos al escarnio público pero aun mantienen su puesto de trabajo en el ICBF. Ante las denuncias del Magazín decidieron excluir del cargo a los culpables de los cargos acusados, pero en ningún caso han sido denunciados penalmente, para completar este escenario circense, dice el ICBF que por un par de casos que salieron en TV no pueden pensar que todos son así, si bien es cierto que existe el beneficio de la duda, es irresponsable no iniciar una investigación ante el instituto, sólo por sospecha.

De ahora en adelante me declaro enemigo del ICBF hasta que se demuestre la inocencia de todos sus funcionarios, o por lo menos, se haga justicia y se penalice al mismo.

Estaré atento a las respuestas que el Ministerio de Protección Social y la Primera Dama tengan al respecto, y que ojala, el conflicto con Ecuador y Venezuela no sirva de cortina de humo o coartada para no dar la cara ante estas denuncias.

AV

16 de febrero de 2008

Satisfacción Acústica Vol 2

Son 60 razones para alardear de que mi colección ha crecido después de tanto tiempo atrás, donde el olvido, la pereza y las miles razones de la no existencia me dejaron sin un disco que escuchar, sin más y sin menos, mi satisfacción acústica.


Todos estos son los discos que tengo y hacen parte de mi colección y que por supuesto, sigo buscando más:

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10.000 Maniacs - MTV Unplugged 1993

Aerosmith - MTV Unplugged Live in New York 1991

Alanis Morrisette - MTV Unplugged 1999

Alejandro Sanz - MTV Unplugged 2001

Alice In Chains - MTV Unplugged 1996

Andres Calamaro - Acustico Cadena 100

Angra - Unplugged 1997

Aterciopelados - MTV Unplugged 1997

Björk - The Golden unplugged Album
Bob Dylan - MTV Unplugged 1995

Bon Jovi - MTV Unplugged 2007

Bryan Adams - MTV Unplugged

Cafe Tacuba - MTV Unplugged 1995

Caifanes - MTV Unplugged en Miami, Florida EEUU 1994
Charly García - Hello ! MTV Unplugged 1995

Chris Cornell - Unplugged In Sweden 2006

Coldplay - Unplugged 2007

Diego Torres - MTV Unplugged 2004

El Tri - MTV Unplugged 1996

Elvis Costello - Unpluged & Unshaved 1991

Enanitos Verdes - MTV Unplugged Tracción Acústica 1998

Eric Clapton - MTV Unplugged 1992

Fabulosos Cadillacs - MTV Unplugged 1994

Foo Fighters - Unplugged 2004

George Michael - MTV Unplugged

Guns N Roses - Unplugged 1994

Illya Kuryaki & The Valderramas - Ninja Mental MTV Unplugged 1996

John Lennon - Acoustic 2004

Kiss - MTV Unplugged 1995

Korn - MTV Unplugged (Special Edition) - 2007

La Ley - MTV Unplugged 2001

Lenny Kravitz - MTV Unplugged 1994

Live - Unplugged in Brussels Belgium

Los Tres - MTV Unplugged 1995

Maná - MTV Unplugged 1999

Maroon 5 - Acoustic 2003

Megadeth - Unplugged live in Buenos Aires 1997

Metallica - The Golden Unplugged Album 1997

Nickelbak - MTV Unplugged

Nirvana - MTV Unplugged in New York 1994

Oasis - MTV Unplugged 1996

Paul McCartney - MTV Unplugged 1991

Pearl Jam - MTV unplugged

Portishead - Roseland NYC Unplugged 1998

Queensryche - Unplugged and Other Histories

Radiohead - Acoustic Sessions & More MTV Unplugged 1996

REM - MTV Unplugged 1991-2001

Ricky Martin - MTV Unplugged 2006
Rod Stewart - Unplugged & Seated 1993

Scorpions - Acoustica 2001

Shakira - MTV Unplugged 2000

Soda Stereo - Comfort y Musica Para volar MTV (Un) Plugged 1996

Spinetta y los Socios del Desierto - Estrelicia Mtv Unplugged 1997

Staind MTV Unplugged

Sting - MTV Unplugged 1991

Stone Temple Pilots - MTV Unplugged 1993

The Cardigans - Acoustic 2006

The Cranberries - MTV Unplugged 1998

The Cure - MTV Unplugged 1991

The Rolling Stones - Acoustic Motherfuckers (1968-93)

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No siendo más espero sus respectivos aportes.


AV


10 de febrero de 2008

Letanía Popular



Me hacía falta una descarga de lado oscuro, una tragedia echa maldad, esa necesidad de descargar al cielo todos los infiernos que se llevan en el estado del alma, esas caricias de lija con las que nos cuestionamos el estado de letargo con el que nos balanceamos en la coma mientras se lucha contra una almohada sin consejos. Como un gigante herido caminamos en el bosque buscando culpables que no existen, sensaciones vacías que alimentamos con esperanzas baldías, muertes y heridas que se cubren con el hedor de un almuerzo.

Había faltado a mi propio respeto el dejarme olvidar de esa esencia que me hace único, me entregué en palabras dulces a momentos taciturnos, repletos de alegría y fanfarria, deseaba estar y no estar, ahora, con el hacha en la mano es que evalúo esas caídas sin memoria en las que recupero la fuerza nocturna. Muchas indecisiones permanecen en la nostalgia de un trabajo mal elaborado, muchos deseos se esparcen por el lodo de una habitación amoblada con ansiosas reparticiones de consejos, inclusive devengamos amor en una taza de café o quizás en un cigarrillo regalado.
Reviviendo esa banda sonora que me custodiaba años atrás, recuperando esos artistas que perdí en el gusto musical doy cuenta de la capacidad de herir que había dejado tiempo atrás. Decaído y con insomnio moral dejo en la infamia esa brisa fresca que alienta a los desesperados, melódicas canciones bajo el poder de la electricidad iluminan esas ideas sueltas que abandonamos en algún bar o en los traicioneros labios de una musa de turno, herido y con el ego en estado de letargo se disipa mi necesidad de ser y estar y paso a coagular los regaños de mis amistades en copas de licor, licor para olvidar, licor para odiar, licor para querer, licor para amar, licor para amarrar, licor para matar.

Reprochando mis sentimientos y mis alucinaciones es que encuentro en ellos los caminos de la noticia no escuchada, vivo para mortificar a aquellos que ven en la silueta de una nube un motivo para vivir, o los que en un poema dulce y chileno integran al amor con el odio, al despecho con la vida, ¡Gran pajazo mental! , si quiera la vida está dispuesta a dejarse quitar del camino pero no a mezclarse en letras y líricas sacadas de una escopeta.
Esa banda sonora que regresa a nuestros oídos en esos momentos en los que se les necesita es muestra de lo miserable pero a su vez importante que es nuestro carácter citadino, forjado con las más sangrientas o sudorosas experiencias de la memoria, donde habita el caos y el perdón, donde se dignifica una palabra por medio de caricias o besos mundanos, esa realidad que hasta el mismo concilio de Trento no pudo explicar en el tratado de la palabra sagrada, esa realidad que hasta el más tradicionalista o existencialista de los poetas no pudo revelar pero que siempre quiso expresar en sus letanías pasajeras, una que otra quedó para la historia, pero quedó en evidencia que nacieron y se dijeron en el siglo equivocado, aquella maldición de los intelectuales de apoderarse del tiempo que no les pertenece.

Letras cargadas de energía pura y rencorosa, dispuestas a exorcizarse en la memoria de esos lectores desprevenidos, atentos al misterio de su propia sombra, lejanos a mis deseos a la hora de redactar mi emocionante dolor, dolor que no se cura con segundas oportunidades o terceros consejeros, sólo el duelo interno es el que sabe cómo y cuándo dejarse seducir por la sabiduría popular.

Toda una Letanía de la Cotidianidad.

AV.

8 de febrero de 2008

Caminos & Olvidos

Apagado...
Con los minutos justos para empezar a comunicarme con esos amigos que en estos caminos me permiten pensar, sin las ideas necesarias para averiguar el origen de este caos, ajustandome a la comodidad del tiempo perdido y por perder para echarme en una cama e ignorar que el mundo existe.

A veces el querer mata, es ahí cuando los suicidas comienzan a escribir cartas y a dar consejos, cuando las noticias se nos salen de las manos y nos construyen una nueva cotidianidad, nos sumerge en vasos de leche sin pan, en platos fuertes y platos ácidos. Apenas comienza una buena temporada de escritos y rayones llenos de amor y letanias del cuerpo.

¿Por qué será que cuando se sufre se gana inspiración?, Le huyo a la música esperando encontrar en el silencio esas etiquetas de olvido y anestecia que solicita mi piel, aun así me entiendo a cuotas a mal iterpretar mis escritos o mal entender mis ideas, mis monólogos se vuelven en historias lentas y fraudulentas, de amor y pasión,de sangre púrpura que baja por la meseta, de ideas jóvenes que quieren cambiar al mundo en un depresivo estado del ser, de muchas cosas absurdas y no tan absurdas que vemos en la calle y que traducimos en coincidencias o calumnias.
De todos modos ésta apenas es la primera de muchas cartas o posts con contenido tragicómico, como siempre, el dulce no es mi fuerte.
AV

7 de febrero de 2008

Servicio de Taxi

Esta Fotografía y respetando derechos de autor es de: Anna Beata Bohdziewicz "Taxi cat", 1985. Wystawa "A photographic diary about the 80s of the last century" w ramach Miesiąca Fotografii w Bratysławie, listopad 2004 - http://fototapeta.art.pl/2004/brt.php


Desde entonces no me sentaba a escribir y que mejor motivo que el regreso a clases, si bien llevaba bastante tiempo de no estudiar, este regreso a las aulas ha sido bien recibido en mi sentido lúdico de la responsabilidad. El horario de este semestre se ha basado nuevamente en las madrugadas para llegar a clase de siete de la mañana, horario al que ya hace mucho tiempo había renunciado pero que la causa me ha obligado a retomar, no es fácil, más aun cuando mi fuerte no es el levantarme cuando el cielo aun está oscuro y el insomnio sigue en pie.




En la esquina de confianza, salgo con la pereza arrastrándome los pies y el frío abrigando mi somnolienta mirada, para llegar a ese primer paso para ir a clases, en ese orden rutinario de semana la buseta escogida para llevarme a la universidad ha sido esquiva en esos intentos por ir a estudiar, pues el estar esquineando desde las seis de la mañana pasadas para que la buseta nunca pase o cuando pasa, llega llena de gente hasta reventar lo que impide mi acceso al servicio de trasnporte urbano. Tras dos y hasta tres intentos fallidos de llegar temprano a clase he visto las caras de afan y hasta desespero de otros como yo que quieren ir a estudiar pero que la vagabundería de la única empresa de transporte urbano que pasa por mi casa y que puede llevarnos al punto de destino no permite que lo hagamos, allí comenzó todo.


Como en toda primera vez para todo, el grupo de individuos se mira de reojo, se señala con pensamientos u opiniones internas - suelo tener muchos monólogos mentales - y hasta se evade en pasos o manos en los bolsillo hasta el día en que algún suceso o alguna eventualidad los obliga a unirse y comenzar a familiarizarse con el problea, pues en este orden de ideas fue que comenzamos a ver en la tragedia de movilización un motivo para unir conceptos y esperanzas, suena lindo pero no es así. Niñas con aroma a esencias de mil olores, jóvenes con cara de despreocupación o de cierta rebeldía hacia la vida, personajes que por su condición de estudiantes no dejan en la esquina más ambiente que el de la eterna juventud y pues yo, viendo en el vacío de las calles de las seis de la mañana nos comenzamos a preguntar rumbos y rutinas hasta concidir en el punto de llegada.


Si hay algo en común es el punto de partida, pero con el punto de llegada definido en conjunto decidimos tomar un taxi y salir para la universidad. La primera vez fue normal pues a nadie le importaba lo que el compañero de viaje pensara, la segunda vez fue más casualidad que otra cosa, la tercer era una coincidencia bien recibida. Pero la cuarta y hasta quinta vez ya se empezaba a convertir en una cita y es que el ejercicio de compartir transporte cual cultura occidental que une egoísmos y dinero para una justa y cómoda causa nos incitó a una intimidad mañanera en la que sólo las caras conocidas nos prestamos para compartir el taxi, aquellos que no eran de permanente cita en la esquina señalada debían seguir su eterna espera por un servicio de transporte justo, puntual y cómodo.


En la mañana de hoy, el taxista de turno se robó el silencio de todos. Con gafa oscura (¿a las seis de la mañana?) Bachata a todo volumen en la radio, tigre de peluche bajo el espejo retrovisor, y una voz poco melodiosa que tarareaba las canciones que la radio sintonizaba nos dejó con una risa muda un ambiente de camaradería y confidencialidad que nos invitaba a esperar el día siguiente para tomar otro taxi. Lastimosamente sólo madrugo los martes y jueves.

AV

29 de enero de 2008

¿Dulce yo?


En un irremediable retorno a lo básico, se crece la nostalgia por lo que se fue en algún momento y hoy ya no es, eso que madura en nuestra conciencia y en contra de toda voluntad, eso que se nos mete sin avisar, ese capricho de vida que alargamos con vacios y anhelos que matan y envenenan si no los sabemos dominar, esos besos que en la noche nos enamoran y nos motivan a dormir.


Estrenando zapatos pero reciclando pasos, estrenando cordones pero zafando caminos, noches de insomnio que manosean el desvelo de los desesperados, eso que nos mete en un círculo vicioso de querer y tragar. Abandonamos placeres suponiendo que vale la pena el sacrificio, que la salud nos guía por el camino del bien y la comida por el del placer, que la bebida nos ayuda a socializar conversaciones de laboratorio, que el dinero nos entrega reuniones informales de poetas y agnósticos, que la conciencia nos llena de murmullos que con un chiste o una frase sarcástica da a entender eso que no queremos expresar en lo literal de la farándula.

Terminamos recogiendo esas migajas de esperanza antes de levantarnos a reproches ante la voluntad de los deberes, madrugadas que nos dejan exhaustos, que nos dan limosna con el desayuno y nos aprieta en un almuerzo propio de condenados, esa voluntad que consideramos un sacrificio para el bien de la salud, pero… Todo termina en lo mismo, en sacrificios.


El médico de confianza dice que tengo el colesterol muy bajo, que me toca hacer ejercicio para subirlo. Dice que tengo Hipoglicemia, que me toca comer dulce y harinas. También dice que tengo Anemia, que tengo que comer mas (¿comer más?, ¿yo?) para mejorar esos glóbulos y esas vainas que la sangre no me deja mejorar. Dice que tengo que hacerme un examen del tórax y otro de la nariz para verificar ciertos problemas de respiración, posibilidades de asma… ¿algo más que agregar señor Doctor?


Me llevó la roya, siguiendo en esa rutina de NO al azúcar ahora me toca decirle SÍ, y con tilde en la i, porque la salud primero, ahora me toca hacer ejercicio así que a comprar sudadera, tenis, ropa deportiva y mirar en que deporte la estreno, gran incógnita… ahora me toca también comer más de lo que como habitualmente, quizás de manera balanceada así que pues aprovechando la coyuntura y con un toque de frialdad y sarcasmo mi madre ha decidido de manera unilateral (al mejor estilo de las madres) que debo volverme casi conejo, comer verduras, verduras y más verduras, de vez en vez frutas y una que otra hortaliza. Tomar más leche y aumentar la dosis de aguapanela (¿es un chiste cierto doctor?) para que se me mejore el nivel de colesterol. Para rematar, bajarle a las grasas… (¿Contradictorio no?)


Estrenando motivos para comer más y en ocasiones menos, veo en esos sacrificios y esos caminos un par de zapatos nuevos para hacerme de la vista gorda y continuar esa felicidad anárquica que me deja gozarme la vida y sus dicotomías, quizás la cura para la Hipoglicemia no sea aumentar la dosis de dulce, ni enamorarme más de mi amada, ni embutirme cuanta fruta encuentre en mi paso, quizás la cura sea dejar de ser menos sarcástico y dejar de hacer tantos y pocos comentarios ácidos, por la salud personal y la salud del prójimo.


Por ahora, iré viendo a que me dedicaré frente a estos resultados sacados de una muestra de sangre que no quiero recordar, por lo menos sé que muchos están peor que yo.

No mas falta que me prohíban la carne y el café…

AV

26 de enero de 2008

Venenos de la Memoria

Con los recuerdos rodando por las escaleras, un muro a derribar en estado de espera, con ansiedad y sin sombrilla. Bajo un lunes lleno de febrero, donde el amor se cuestiona más que a la misma religión, donde la soledad se acurruca en el fondo de la habitación, desesperada, asoleada, ignorada y necesitada, acurrucada en su rincón con todos los sueños rotos y en vísperas de varias dosis de orgullo.

Víctimas de la indecisión nos sumergimos en palabras prestadas, nos damos cuenta que todo ha pasado y que cuando nos llega el turno de empezar ya hace rato que habíamos acabado, pensamos que el resentimiento y el rencor son conjuciones de un remordimiento bien aliñado, sin embargo y en otro orden de ideas nos ponemos en el rol de cazadores hambrientos, abusamos del débil y lo amordazamos en una estratagema propia de sabios, pero que en nuestra conciencia sabemos que no tiene nada de orgullo ni nada de valor esa hazaña, sencillamente porque no era una hazaña. Era una imagen mental de nuestra infancia.

Jugamos con el estado del tiempo y humedecemos palabras en un momento de soledad en el baño, consideramos perdido el tiempo cuando aquella carta de clausura nos llega, o cuando esa llamada de retiro nos confirma las sospechas, o cuando esa mirada penetra más allá de la piel y se incrusta es en el recuerdo, nos escudriña la memoria y nos arranca el dolor para luego materializarlo en una despedida, nos envuelve en una distante familia, nos reune en una acalorada discución y nos hipnotiza con la adicción, esa perdición eterna sin resplandor.

Hablar en el discurso depresivo de fin de año, de inicio de año, de mitad de año, etc etc etc pero que sabemos dura todo el año no es más que un deporte sin condición física. Maduramos el lexico y perfeccionamos el vocabulario que nos heredaron, comenzamos a implementar palabras y sinónimos que en ocasiones son innecesarios pero que impactan al transeunte que se detiene a escucharnos, que se deja comprar con una picada de carne o con una gaseosa de muchos litros. Así se juega a ganar, así se divide el ombligo para atarnos a dos mundos, cabeza de león y piernas de dragón, lengua de serpiente, mirada de castor, ego de gato.

Indiscriminamos en una hermosa manera de escribir palabras y frases lindas o raras para tramar al lector, pero sabemos en el fondo que todo puede resumirse a dos líneas de cohesión fonética o gramatical. Insinuamos experiencia en medio de tantas cosas que no vemos a causa de las manías y el exceso de sueño, defraudamos al mundo entero y no nos importa, simplemente lo defraudamos a cambio de nuestra paciencia, en ocasiones decidimos morir en un poema o en una canción, como si no fuera suficiente nos vemos en la necesidad de inventarnos el fútbol, y si ello no permite soledad, es porque no tenemos a quien venderle ese deporte de principios de siglo.

Acusamos de humanitarios a los que en las feas ven un punto de partida, acusamos de guerrilleros a los que en el licor embellecen senos y muerden anzuelos, acusamos de hipócritas a aquellos que en el amor construyen un camino para huírle a la vida. Jodemos y mortificamos al que en la sabiduria del hogar ignora las beldades de la calle o los riesgos del asfalto hecho selva y que prefiere encerrarse en un mediático instrumento de cuatro lados.

Quizás con ese exceso de dolor y sangre, de vino y queso, de letras y papel, de café y Coca-Cola, de cerveza y pornografía, de aquello y lo otro, de todo y nada, etc es que nos sometemos a un discurso frívolo y en ocasiones viceral que permite abrir los oídos a un ruído extraño que se asimila a la voz de nuestros progenitores.

Aquel que se someta a un espejo e identifique cinco diferencias consigo mismo será aquel que está llamado a identificar los defectos de la humanidad sin necesidad de mirarla, de resto seguirá buscando identidad en latas de cerveza o en tapas de gaseosa.

Mientras exista un discurso unitario y un modelo minorista seremos la mayoría de incrédulos en un frasco de confundidos. Si el amor es para vivir en paz, que la paz sea para encontrar el amor. No mas discursos rosados en muros de concreto, ni mandamientos en uniformes privados, instituciones y monumentos que en su historia solo han dejado veneno a la distancia y la moral.


AV


25 de enero de 2008

Más Letras y Menos Blog´s



Con un arranque desesperado de estampillar letras, de romperlas contra teclados y espejos, de regalarle a los más necesitados menos necesidades y más deberes, de robarle la calma a la soledad, de brindarle agua a las paredes y regar los jardines con alcohol. Con un arranque de calor en el estómago, con el vacío impermeable de la piel deseando comer o sencillamente deseando fregarse contra la arena, morderla a pedazos, destripar en el inconsciente de las masas ese deseo revolucionario de no tomar coca cola, ese deseo capitalista de comerse una hamburguesa después de rumbear, de tirarse en el suelo a descansar, de vivir con pañales en el bidé, de todo para el pueblo si viene de los pobladores.

Más letras y menos blog, más hazañas y menos historias, más muertos y menos cementerios, más caminos y menos caminantes, más panela y menos soda, más ira y menos rencor, más galletas y menos leche, todo junto o revuelto, todo alejado de la muchedumbre o encerrado en la gaveta de los dulces, en la guantera del taxi, en ese horario de estudiante con el que nos escapamos de la vida.

Sin coherencia o sin trama, sin narrativa y sin orden ideológico, sin ideas y sin ideólogos, sin profesión y sin clases, sin noches para castigar, sin mujeres para conquistar, sin hombres para emborrachar o sin tejados para destrozar, se ahogan y se preguntan después ¿qué pasó?, se dejan seducir por el licor, por la gasolina, se dejan enmudecer en un rito que quizás nunca antes fue publicado, ese amarillismo que los periódicos y las telenovelas nos canjean a cambio de horas y horas de asombro. Miles de historias nacen en una cueva, las demás solo buscan una cueva donde esconder la vergüenza.

Desordenado y sin hilo conductor, con el blog en el bolsillo de la camisa y la coherencia en la taza vacía de café, con el deseo de escribir bajo la sombra de un disco, con el caos como testigo, como siempre y sin nada de novedad me dejo seducir en ese arranque de literatura sin letras que dejo regar por toda la pantalla y que al final, cuando realmente le leo, me doy a la cuenta de que siempre se maúlla sin luna, se pierde en el mar, se muere en el intento y se sigue intentando.

AV

20 de enero de 2008

Amarillo Dominical


En una noche llena de aguardiente, con la luna llena de motivos y oportunidades abiertas a una soledad compartida se nutren vicios viejos propios de una comunidad abierta a los placeres del licor y el desenfreno. Se estimaron razones de peso y algunas de zozobra con melancólicas aptitudes de liderazgo para mendigar alegrías al desparche, se habla pues desde las copas del aguardiente, cual gato pasajero que se acicala con el dolor de otros, que se desvive por reír con el sufrimiento ajeno, esos malos ratos que uno sirve de testigo.


En una noche llena de horas despiertas, dejando atrás el silencio de las calles para dar paso al concierto de aves mañaneras que sobrevuelan el descalzo cansancio de una borrachera senil, donde el agua sumerge neuronas y humedece palabras, donde enfría pasiones y ablanda pulmones, donde rifa discursos y acecha oportunidades, pasajeras aventuras de un desorientado domingo que empezó en sábado, de un feriado pasado que se desligó del rumbo cotidiano de un gato cortés y bien educado, de un par de amigos que le acompañan en la coquetería de una musa de turno, aquella mujer que rinde tributo al cuerpo y a los excesos, de esas ventanas que se abren en temporada alta, que se diagnostican con fórmula médica, que se negocian con lindas palabras y juegos de borracheras.


En una noche, donde este gato desde el rol de observador y orientador articula el hambre de los enamorados, juega con el impulso de los acalorados órganos genitales, de terceros que quieren ser tres, de tríos que quieren jugar al amor, donde lo que se observa se estampa en sonrisas de burla y silencios de lástima, donde el rol de observador se convive con el rol de animador de fiestas con juegos y discursos de cafetería escolar, donde la enseñanza llega con el dolor de la regla, quizás para beneficio de los interesados se vuelve un voyerismo mágico, inundado de impermeables miedos y viudas caricias.


En una noche pasajera llega la mañana y este gato continúa observando el juego de ratones sin queso, el ladrido de lazarillos y la marcha de almas recién encontradas y acarameladas, en ese rol de observador que juzga la inocencia y la inexperiencia, en ese rol que disimula festejo y jolgorio para marcharse a dormir, dejar en manos de otros la casualidades de una rumba no digitada, de una noche sola y ácida, ausente de nocturnos rituales y exagerada por el modismo popular, de un amanecer amarillo como la fiebre, que elimina e intoxica, ese amarillo domingo que llega para olvidar una gris jornada nocturna de sábado, de un amarillo domingo que se burla de los ratones y se disfraza de lunes, de un domingo que se digita en letras de etiqueta y murmullos de fantasmas, de un domingo amarillo como el queso que no comieron esos ratones, ese amarillo que vende alegría a cambio de lagunas mentales, de ratones sin ratonera.


En un domingo amarillo y pálido, un domingo que invoca a Vincent Van Gogh , sin amistades pero con el Campo bajo cielo tormentoso observando todavía.
AV.

10 de enero de 2008

Breviario


Aquí les dejo un fragmento de lo que es la Bitácora de mi viaje a Argentina el año 2006, este fragmento en particular lo dejo a ustedes debido al simbolismo que manejan tantos escenarios y momentos cruzados.



Olvídala.


como hago compañero pa' decirle
que no he podido olvidarla
que por mas que lo intente sus
recuerdos siempre habitan en mi mente
que no puedo pasar si quiera un
dia sin verla asi sea desde lejos

que siento enloquecer al verla
alegre, sonreir y no es conmigo

yo se que le falte a su amor
tal ves porque a mi otra ilusion me sonreia

y no pense que sin ella
en mi vida se me acabaria el mundo

Así es.
Tanto el Tango como el Vallenato unen pasiones y destrozan a veces corazones con melodías propias de una cultura, una cultura que mitifica su historia en cotidianidades de amores y odios, o en letras de etiqueta que sucumben ante la nostalgia de un amor perdido. Tanto para Juan de Dios Filiberto, o para Gardel cuando entonó el caminito en el Teatro Colón de Buenos Aires, o para el Binomio de Oro de América cuando compuso y vivió el despecho al ritmo de cajas y acordeones retomaron la esencia del latino, del amante callejero y sin vergüenza.


No es casualidad que estos dos temas se entrecrucen en estas letras, en la cotidianidad de un turista o en la merced de una cerveza, por el contrario las calles de caminito mientras me guiaban al garaje donde el ómnibus esperaba mi retorno me dibujaron bares con caballeros sin camisa y sudor por doquier que, con una Quilmes recordaban al amor perdido, a la mujer que algún día les enseño amar o simplemente, aprovecharon la melodía para amenizar una tarde de verano en un bar popular.

Tanto el acordeón Gaucho como el acordeón costeño vibran en momentos inesperados y no se trata de rendir tributo al vallenato, pues no soy amante de ese ritmo tropical, pero, al caminar y escuchar a todo volumen esa canción recordé la esencia de ser colombiano, la esencia de ser latino, la esencia de ser quien soy independientemente de la situación o merced de quien lea este momento, esta bitácora de un taciturno felino, lleno de curiosos momentos e inesperados caminos.


Esto es Buenos Aires, impredecible, humilde y oscuro ante los ojos de muchos turistas que desconocen la razón de ser del tango o cualquier ritmo casual.

Son las cinco y veinte minutos, el tour ha finalizado.